martes, 20 de enero de 2015

Los SMS de Nicolás

Leopoldo López sigue y seguirá preso hasta que a Nicolás Maduro le de la gana. A estas alturas nadie, dentro del Poder Judicial, el Ministerio Público o el Cicpc ha logrado vincular al dirigente político con las evidencias colectadas el 12 de Febrero en toda la zona de Candelaria, donde ocurrieron las protestas.
Lo que si lograron determinar los expertos e investigadores de la policía científica es que en uno de los teléfonos que el Ministerio Público pretende utilizar como evidencia contra López, fueron hallados 56 SMS, recibidos el 12 de febrero, enviados por el PSUV, a nombre de Nicolás Maduro, haciendo propaganda a favor de la "revolución", es decir, el vínculo es con el partido de Gobierno, no con Leopoldo López.
Esta información fue dada a conocer de manera extraoficial por funcionarios del Cicpc vinculados con la investigación y corroborada por el abogado defensor de López, Juan Carlos Gutiérrez, quien además explicó que tampoco permitieron que se hicieran las pruebas que la defensa presentó para defender al trofeo que la fiscal Luisa Ortega Díaz le entregó al presidente Maduro.
Una de las pruebas desestimadas fue la identificación de unas huellas dactilares latentes colectadas en un envase de bencina Zippo, hallado justo al lado de una de las unidades del Cicpc que fue quemada el día que iniciaron las manifestaciones, en Parque Carabobo. Con la identificación de esas huellas dactilares se hubiese podido identificar al autor material de la quema del vehículo oficial, pero no... fue mejor desestimarlo y mantener el guión que coloca a Leopoldo López como el supuesto autor intelectual de todo lo ocurrido, a pesar de que hasta ahora no hay ningún elemento criminalístico que lo señale.
Pero eso, para el Ministerio Público y para el tribunal que lleva la causa no importa. Lo que importa es mantener a Leopoldo preso todo el tiempo que sea posible, no importa lo que digan los organismos internacionales, lo que piense la gente, lo que el Derecho establezca. Nicolás le tiene miedo. Tanto miedo que premió a Luisa Ortega Díaz, dejándole el cargo de Fiscal General de la República, después que la señora le puso en bandeja de plata la novelesca imputación de Leopoldo, en la que le achacaban una cantidad de delitos que evidentemente no pudo haber cometido con el micrófono que alentó a la gente a ir a la Fiscalía el 12F.
En la causa contra Leopoldo también desestimaron los testimonios que podíamos ofrecer ante el tribunal algunos periodistas que cubrimos lo ocurrido en Candelaria durante ese día. La Fiscalía simplemente no nos citó a declarar.
Leopoldo López seguirá preso. Será enjuiciado en ausencia y su defensa hará todo lo humanamente posible por demostrarle a la fulana juez que con un discurso no se cometía delito; que opinar distinto y adversar al Gobierno no es ilegal, que eso se llama Democracia.
La filtración de esas evidencias tiene en la cuerda floja a la directiva del Cicpc, porque para el Gobierno no es buena idea que se sepa que las vinculaciones de los que provocaron el caos y la violencia, desde el 12F en adelante, eran de ellos mismos: gente vinculada al PSUV, miembros de los grupos armados, esos que ahora llaman a sabotear la gestión de Nicolás Maduro, pero que no son perseguidos, porque al final, los que ahora detentan el Poder saben que si esos grupos que ellos mismos armaron se alzan, de ellos no quedará sino el mal recuerdo...
Lo mejor de todo lo que pasó, del proceso viciado contra Leopoldo López, es que es otro flanco abierto para un Gobierno que en este momento está arrinconado con una crisis económica, política e institucional incalculable. Esto les va a salir caro, porque en este momento está con agua al cuello. En Venezuela no hay independencia de Poderes, pero si hay un montón de venezolanos cansados de la escasez, de la inseguridad, de que ninguna institución le de respuestas y mucho menos garantías. Solo falta una chispa... #YadijeYa

sábado, 10 de enero de 2015

Sorprendieron a "El Picure" fuera de su territorio



Los integrantes de la banda de "El Picure" fueron sorprendidos la mañana del jueves 9 de enero por comisiones de la Brigada de Acciones Especiales del Cicpc y una comisión de la Dirección de Containteligencia Militar de la Guardia Nacional cuando pretendían actuar en un área fuera de lo que había sido, hasta ahora, su radio de acción.
En el operativo los uniformados ultimaron a ocho de los miembros de la organización delictiva que habitualmente controla los pueblos y caseríos del eje comprendido entre los estados Guárico y Aragua.
En esta oportunidad, las autoridades sorprendieron a la banda en la Calle Principal de la vía hacia Boca de Uchire, específicamente en el sector El Carmen, del estado Anzoátegui. El enfrentamiento ocurrió a las 9 de la mañana, aproximadamente.
De acuerdo con la información policial, los integrantes de la banda que resultaron ultimados fueron identificados como: Anderson Andrés Solórzano Parra, alias "El Morroco" y uno de los más cercanos a "El Picure"; Duindi Eusebio Palma Ascanio, también lugarteniente del líder de la banda; Carlos José Rojas Perdomo, Eduardo José Solórzano, Alexander Ramón Torres, Layoner Berguer Delgado Parra, Ricardo Antonio Bejarano Casanova y Jerry Manuel Zurita Rengifo. En el operativo también fue detenida una mujer, que responde al nombre de Jackeline Coromoto Parra García.
Posterior al enfrentamiento con los funcionarios policiales y militares, en el lugar de los hechos fueron incautados cuatro fusiles, dos pistolas, una escopeta, una granada fragmentaria, celulares, un GPS, un camión 350 y prendas de uniformes militares que tenían en su poder los integrantes de la banda.

Cada vez son menos

La de "El Picure" es una organización criminal que opera en los estados centrales del país desde 2006, cuando se inició la construcción del eje ferroviario Norte - Llanero. Las mafias sindicales se organizaron y dieron origen a estos grupos que extorsionan, roban y asesinan a empresarios y comerciantes de empresas del Estado y privadas. El líder de la banda está plenamente identificado como José Antonio Tovar Colina, mejor conocido como "El Picure".
Se dice que el grupo ha estado integrado por más de 30 hombres, pero en los últimos dos años el Cicpc ha logrado dar baja a más de una docena de sus integrantes. Se fortalecieron mediante alianzas con funcionarios policiales y militares, además de sus contactos con los pranes de algunas cárceles del centro del país. De allí el poder de fuego que detentan.
La última vez que se supo de ellos fue cuando la masacre de en la finca San Juan de Dios, ubicada entre el Caserío Memo y Altagracia de Orituco, ocurrida el 11 de noviembre de 2014. Allí la banda de "El Picure" asesinó a 11 personas que supuestamente extorsionaban en un territorio controlado por ellos. La zona fue tomada por funcionarios policiales y un par de día después fue asesinado un uniformado del grupo Bae, en medio del operativo.
Entre el Cicpc y la banda de "El Picure" hay varias cuentas pendientes, pues en diciembre de 2013 hubo un enfrentamiento entre ambos que se prolongó durante más de 12 horas. Toda el área fue tomada y hasta con helicópteros se tuvieron que movilizar los uniformados para tratar de desmantelar la banda, pero el resultado fue el asesinato del funcionario José Manuel Fernández Vegas (21), hecho ocurrido en el sector Concha de Mango de El Sombrero, estado Guárico.
Muchos de los integrantes de esta banda han estado presos. De ahí que están plenamente identificados. Sin embargo, no se sabe por qué motivo siempre salen en libertad cuando son presentados en los tribunales penales. En las listas de pendientes del Sebin, el Grupo Antiextorsión y Secuestros de la Guardia Nacional y el Cicpc todavía está pendiente atrapar al líder de la organización criminal, antes de que aliste en las filas de su banda a más personas...
Sin embargo, se sabe que en todas las poblaciones donde estos delincuentes operan, sus habitantes se han vuelto cómplices, bien sea por temor o porque son beneficiados con el dinero que obtienen con las extorsiones y el cobro de vacunas.
"El Picure" comparte su área delictiva con al menos otras seis bandas, más débiles, pero que de la misma manera mantienen sitiados a los habitantes de los estados centrales del país.

miércoles, 7 de enero de 2015

Que Dios nos libre de las "zonas de Paz"

¿Alguien sabe qué ha pasado con las "zonas de Paz" impulsadas desde el Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia?

El más reciente informe del Grupo Antiextorsión y Secuestros de la Guardia Nacional, advierte que en el área de Barlovento, en Miranda, la situación con las bandas delictivas amparadas en estas "zonas de Paz" se ha vuelto "campo de actuación criminal", debido a la prohibición que tienen los distintos cuerpos de seguridad del Estado, de actuar en esas áreas, donde se suponía que el Viceministerio de Política Interior y Seguridad Jurídica del MIJ emprendería labores de desarme y reinserción de los delincuentes, mediante actividades culturales, deportivas y ambientales, con el supuesto apoyo del "Movimiento por la Vida y la Paz", integrado por artistas y deportistas venezolanos.
La información filtrada desde el organismo militar, señala que el Eje Barlovento es el que tiene la mayor extensión territorial en sus poblaciones urbanas y rurales y una población que sobrepasa los 800mil habitantes, pero que los habitantes de las áreas atravesadas por las troncales 8, 9 y 12 son constantemente atacados por grupos de secuestradores, extorsionadores, delincuentes que se dedican al robo de vehículos y a cobrar rescates para devolverlo, narcotráfico, y al sicariato.
Las autoridades del Gaes han logrado detectar la existencia de por lo menos seis bandas delictivas que mantienen azotados a los habitantes de las localidades de de Guarenas, Guatire, Caucagua, Higuerote, Mamporal, San José de Barlovento, Río Chico y Cúpira y los distintos caseríos ubicados en estas zonas, en especial a las más de 30 empresas areneras que operan en el territorio, empleados de la planta de Pepsi Cola y la Chocolatera Socialista Orderí.
En el texto elaborado por el Gaes, las autoridades adviertes que los grupos delictivos se valen del supuesto proceso de "paz" emprendido por el MIJ, para esconder en esas áreas, una importante cantidad de armas cortas y de guerra, que han sido robadas en distintas sedes de cuerpos de seguridad del Estado, con las cuales cometen los delitos.
"Otro aspecto -a destacar- es la poca cooperación de la colectividad, que se convierte en cómplice voluntario e involuntario, porque las organizaciones delictivas se hacen ver como los 'Robin Hood' de la zona, ayudándolos con dinero, mercados y electrodomésticos, todos provenientes de hechos ilícitos", señala el documento.
Según el Gaes, en algunos procedimientos realizados en esas llamdas "Zonas de Paz", han logrado incautar fusiles AR-15, grandas, escopetas, pistolas automáticas de diferentes calibres y sub ametralladoras.

¿De qué se trata?

Cuando desde el MIJ crearon las supuestas "zonas de Paz", se supo que la idea era que entre las organizaciones delictivas que operaban en estas áreas, existiría un "pacto de no agresión" entre ellas, para evitar los enfrentamientos. Pero todo quedó allí, delincuente no se mete con delincuente, pero nadie les dijo que no debían someter a los demás!!
Eso fue lo que ocurrió en febrero de 2014, cuando la banda de "Los Orejones" tomó la población de Ocumare del Tuy, porque el Cicpc ultimó a tres de sus miembros en un procedimiento.
Los delincuentes decretaron toque de queda en el pueblo, obligaron a los comerciantes a bajar las santamarías, suspendieron las clases y paralizaron el transporte público durante más de seis horas.
En aquel momento, funcionarios del Cicpc reconocieron que desde Caracas se habían girado instrucciones para que no se realizaran operativos e investigaciones sobre los delitos cometidos por esta banda. Los uniformados advirtieron que era casi imposible enfrentarse a estos delincuentes, por la gran capacidad de fuego y el tipo de armas que han adquirido durante los últimos años.
En octubre del año pasado estos mismos delincuentes emboscaron a unidades del Cicpc en la misma población. Todavía hoy son intocables para la policía...
Este experimento tampoco dio resultado. Es otra muestra de que la seguridad no es prioridad para el Gobierno y que las políticas para reducir los índices delictivos no son elaboradas con base en la realidad y la delincuencia que hay en Venezuela en este momento. Si a esta situación le sumamos además los niveles de impunidad, el resultado será la proliferación de bandas organizadas, armadas e intocables que aumentarán día a día las estadísticas de víctimas.
El año pasado las autoridades registraron al menos ocho episodios en los que grupos delictivos robaron armas de distintas sedes policiales, por lo que los funcionarios del Grupo Antiextorsión y Secuestros presumen que estas armas de fuego fueron a parar a manos de muchas de estas bandas que integran las llamadas "zonas de Paz".
Lo único que nos queda es encomendarnos a Dios y si por casualidad le toca transitar por alguna de las vías que integra las zonas de las Troncales 8, 9 y 12, esté atento, porque allí los intocables son los delincuentes. No se convierta en una víctima más...


sábado, 3 de enero de 2015

La pifia fue del MIJ

La campaña "El reto es de Todos. No pifiar", duró el tiempo que duraron los cartelitos de cartón que diseñaron en el Ministerio de Interior y Justicia. Arrancó el 30 de junio de 2014 y se diluyó de un día para otro...
¿Los resultados? Vaya usted a saber quién se ganó la plata con los carteles y con el montón de franelas que mandó a repartir el despacho de Miguelito a los motorizados, creyendo con con eso iban a controlar la anarquía en la que ellos viven. Saldrán alguno a decirme que no son todos. Eso puede ser... pero vaya que los que se reprodujeron en la ciudad son los más irresponsables, los más malandros, los que no tienen el más mínimo sentido de lo que significa el respeto y los que saben que hagan lo que hagan, no hay policía o autoridad alguna que los obligue a respetar las mas mínimas normas de convivencia.
¿Es justo vivir con miedo cada vez que manejas y se te acercan dos tipos en una moto? Cada vez que eso me pasa en la autopista recuerdo que parte de la culpa es de Freddy Bernal, quien nos dejó ese legado cuando fue alcalde de Libertador. Después, de algún degenerado que permitió la importación sin control de motos chinas y al final, todo es culpa del Gobierno, porque simplemente no ha hecho nada para que los motorizados no sean el monstruo que son hoy.
Se ha escrito demasiado sobre cómo se podrían evitar algunos delitos, solo con prohibir que dos hombres circulen en una misma moto. El parrillero es sicario o ladrón. No son exageraciones mías. Así lo contaban a las puertas de la morgue los familiares de quienes han sido asesinados. El relato siempre incluía "Llegaron dos tipos en una moto y el parrillero disparó" o "el parrillero se la llevó".
Ya no se trata solo de los retrovisores que se llevan en las vías, de vidrios rotos y golpes con el casco en la autopista, simplemente porque a cualquiera se le ocurrió cambiarse de canal. Ni hablar del animal que un día se detuvo a escupirme el parabrisas, porque lo mojé con el agua con el que limpiaba el vidrio. Esas son tonterías, delante de la cantidad de tipos armados que han hecho de su moto el vehículo oficial para robar o matar, porque les facilita la huida.
En 2014, en Caracas se robaron más de 4mil motos. Se las roban más que los carros. En Caracas mataron por lo menos a 80 personas para robarles la moto. Posiblemente sean más y no nos enteramos. Pero eso no le importa a nadie.
El Gobierno los premia y les construye refugios para motorizados. Para que no se mojen, pobrecitos! Pero resulta que a los motorizados no le gustan los refugios. Les da miedo pararse ahí y que los roben o los maten. Por eso es que, a pesar de la cantidad de plata que alguien se gano construyendo los refugios, no hay quien obligue a los motorizados a utilizarlos. Ellos continuarán metiéndose debajo de los puentes y colapsando las vías... total, son motorizados de azúcar!
En enero de 2014 Miguelito intentó poner orden y restringir los horarios de circulación de los motorizados. Una marcha de cinco cuadras que avanzó desde el Gran Muro de Petare hasta el Instituto de Tránsito, en La California frenó la iniciativa. Un poco antes el ex ministro había amenazado con meterlos presos (solo si era necesario) porque golpearon a unos policías en El Llanito.
Si, los motorizados tienen fuerza... Poco después de ese acto, llegaron a Miraflores y Nicolás les dio un espaldarazo, porque para quienes no lo sepan todavía, los motorizados son la fuerza de choque del Gobierno, ellos tienen poder. Ellos tienen derechos infinitos, ud no... ustedes son ciudadanos y están obligados a someterse a lo que el motorizado quiera y necesite (lógica bolivariana).
Ellos seguirán estacionándose dónde les de la gana, habrá más cortejos fúnebres con tiroteos y robos colectivos, aceras tomadas, esquinas llenas de mototaxistas y escoltas abusadores que cierran vías para que los "pesados" pasen. No sueñe con un cambio a corto plazo, se lo prometo!
Así que no se amotine la próxima vez que vaya a echar gasolina y uno o 10 motorizados se le meten por delante en la cola, ellos están en su derecho. Pise bien el freno y mándele saludos a la mamá de Nicolás... #Yadijeya

viernes, 2 de enero de 2015

Las cifras rojas que nos dejó 2014

Caí en la tentación. Después de mes y medio de pensarlo con detenimiento, decidí arrancar con un blog, para contarles detalles de los casos de Sucesos que ocurren cada día en el país. Este primer texto lo hubiese preferido en papel periódico, con olor a tinta fresca... Pero aquí vamos. Espero que les guste y me acompañen en este nuevo camino.
Durante los 365 días del 2014, en Caracas ocurrieron 5058 muertes violentas (homicidios, suicidios y accidentes de tránsito). Lamentablemente no puedo desglosar la cifra, porque desde hace ya un buen tiempo el Gobierno las oculta. Sin embargo, los expertos siempre han señalado que 80% de los cadáveres que son ingresados a la morgue de Bello Monte son consecuencia de la violencia homicida que hay en el país.
¿Que de dónde salen las cifras? Salen de la planilla que cada familiar debe llenar en la morgue, para reclamar a su difunto. Allí, en esa hoja, deben colocar los datos personales de la víctima, y los funcionarios se encargan de asignarles un número de cadáver. Así se totaliza cada mes, y así alimentamos el registro de las muertes violentas que ocurren en Caracas.
La de 2014 es la cifra más baja reportada en la capital venezolana, por lo menos durante los últimos cinco años, a pesar de que diciembre cerró como el mes más violento, pues durante sus 31 días, a la principal medicatura forense de Caracas, trasladaron 523 cadáveres, es decir, un promedio diario de 17 personas fallecidas.
Se nos hizo cotidiana la violencia y nos acostumbramos a vivir con miedo.
En los últimos cinco años, en la capital del país murieron de manera violenta 27.301 personas. Para que tengan una idea aproximada de cuánta gente es, solo piensen en dos Poliedro de Caracas repleto de gente, y una cola de 301 personas afuera.
De acuerdo con las proyecciones hechas por el Observatorio Venezolano de Violencia, el total de homicidio ocurridos en Venezuela durante 2014 fue de 24.980, lo que ubica nuestra tasa en 82 por cada 100 mil habitantes.
Estas son nuestras víctimas habituales de la violencia, en una ciudad donde la indiferencia ganó terreno. En algunos medios de comunicación esas víctimas son solo el número o quizá un párrafo dentro de una pequeña nota, y terminan diluyéndose entre tantos casos. Solo aquellas historias que se salen de lo "normal" son comentadas por días, como ocurrió con los descuartizados hallados en varias partes de Caracas, o con el ¿comerciante? alemán que fue asesinado en la entrada del Hotel Eurobuildig, el homicidio del concejal Eliézer Otaiza (que por mala suerte para el Gobierno fue hampa común y no un crimen político) y el del diputado Robert Serra, que fue una venganza.
Al final, no se trata de nombres o de estadísticas... se trata de vidas que se pierden, de hijos que se quedan sin padres, y madres que pierden a sus hijos. De familias que se ven afectadas una o varias veces por episodios de violencia que al parecer, solo les importa a ellos.
El Gobierno juega a responsabilizar a los periodistas por contar las historias o por dar a conocer estas cifras, pero no asume que tenemos un grave problema de violencia en el país, que tiene raíces profundas en la impunidad y en la crisis institucional, en la precariedad del sistema de administración de justicia y en la improvisación.
Esperemos que el 2015 sea mejor... #YadijeYa